Huyendo del infierno de Mozambique

Malawi acoge a más de 11.500 personas que han escapado del enfrentamiento entre los frentes de Frelimo y Renamo en el país vecinoEl Niño causa en el sur de África la peor hambruna desde 2005

 

Tan sólo 300 metros separan el refugio del horror. Cerca de 250 refugiados llegan a diario a Malawi procedentes de Mozambique desde que, a finales de noviembre, se avivaran las tensiones entre las fuerzas gubernamentales y la oposición en su país. Antes lo hacían llevando consigo algunas pertenencias, ahora lo hacen con maletas y a sabiendas de que no van a regresar a sus casas. Hace cuatro meses, eran tan sólo 800; ahora son más de 11.500. Kapise es una población perteneciente al distrito de Mwanza, en la mitad sur de Malawi, que se ha mantenido como campo de asilo improvisado hasta hace unas semanas. Primero fueron los aldeanos quienes prestaron su ayuda a los exiliados mozambiqueños, luego varias organizaciones internacionales fueron estableciéndose en la zona, aunque la falta de recursos y logística les impedía dar una respuesta óptima. "Hacen falta 1,8 millones de dólares para afrontar las necesidades", pedían desde la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) al comienzo de la crisis.A principios de marzo, la situación comenzó a ser insostenible y puso al Gobierno de Malawi entre la espada y la pared. Por un lado, la comunidad internacional y las organizaciones de asistencia humanitaria presionaron para que todas esas personas fueran trasladadas a un verdadero campo de refugiados en lugar de estar varadas en una aldea con capacidad para menos de 1.000 personas -el 19 de marzo el Gobierno de Malawi confirmó a ACNUR que los refugiados serían trasladados al campo de Luwani, con capacidad para 11.000 personas, y el 15 de abril comenzó el traslado-. Por otro lado, Malawi tuvo que batallar con las presiones de Mozambique, ya que admitir que los exiliados mozambiqueños son refugiados sería admitir que en el país se está gestando un nuevo conflicto civil entre el Frente de Liberación de Mozambique (Frelimo) y la oposición, la Resistencia Nacional de Mozambique (Renamo). Malawi es un pequeño país sin salida al mar que actualmente experimenta la peor hambruna sufrida en los últimos 10 años y tiene a más de 2,83 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria.

No es la primera vez que reciben refugiados del país vecino: ya lo hizo durante los años de guerra civil (1977-1992) y creó el campo de Luwani a tal efecto, que cuenta con una infraestructura con casas, escuelas y clínica médica, lo que lo convierte en el lugar idóneo para que sean trasladados. Malawi acoge actualmente a 25.000 personas de los Grandes Lagos y el Cuerno de África.

Las necesidades del país en materia alimentaria se agravan con la llegada de los nuevos desplazados. La cercanía a la frontera con Mozambique supone un riesgo, ya que los refugiados que aún no han llegado al campo de Luwani pueden ser secuestrados en Kapise por parte de los soldados del Gobierno, ya que no tienen seguridad internacional y no se encuentran a 50 kilómetros de distancia con la frontera, como recomienda el ACNUR. Viejos enemigos en MozambiqueLa mayor parte de los refugiados llegan desde la provincia de Tete, donde en los últimos meses han resurgido los enfrentamientos entre dos enemigos históricos: el actual partido en el poder, el Frente de Liberación de Mozambique (Frelimo) y la oposición, la Resistencia Nacional de Mozambique (Renamo).

Según una información publicada por News24 tras entrevistar a algunos refugiados en Kapise, miembros de Renamo están atacando comisarías para armarse, mientras que los soldados del Gobierno estarían matando a los civiles de las provincia de Tete, Zambezia y Sofala. "Los civiles se han convertido en víctimas, están quemando las casas de los sospechosos de ser simpatizantes de Renamo. Las tropas también están matando y secuestrando a civiles. Violan a las mujeres. No teníamos más opción que huir a cruzar la frontera", ha explicado una mujer al medio de comunicación. Una representante de una ONG italiana ha confirmado a EL MUNDO que el conflicto no sólo está en Tete, sino que se está extendiendo a varias aldeas de la región de Beira, en el centro del país. "Para nosotros es mejor morir de hambre en un Malawi pacífico que ser masacrado por los soldados crueles en nuestra patria", ha relatado una de las entrevistadas por News24 a su llegada a Malawi. "Hemos sido testigos de la brutal masacre de nuestros maridos e hijos acusados de ser simpatizantes de Renamo. Algunos soldados sin corazón quemaron nuestras casas y graneros. No podemos volver a Mozambique, donde los soldados del Gobierno, que se supone que deben protegernos, nos torturan".

El conflicto en Mozambique data de la independencia de Portugal y, más recientemente de 2014, cuando el secretariado general del Renamo, Alfonso Dhlakama, se negó a aceptar los resultados electorales que dieron la victoria al actual presidente y candidato del Frelimo, Filipe Nyusi.Sin embargo, y pese a las muestras de violencia y heridas con las que los refugiados han llegado a Malawi, algunos incluso con los genitales mutilados según Médicos Sin Fronteras (MSF), Mozambique se resiste a admitir la evidencia. El gobernador de Tete, Paulo Awade, ha negado en una entrevista concedida al diario 'O Pais', que las personas en el campo de Malawi estuvieran huyendo de su país: "Si comprobamos nuestra frontera, en términos de seguridad y control, nadie puede decir que una persona es de Mozambique y está en Malawi o que es de Malawi en Mozambique. Las personas se desplazan porque hay sequía. Así que no tenemos refugiados mozambiqueños en Malawi".

Deja un comentario

Asegúrese de introducir toda la información requerida, indicada por un asterisco (*). No se permite código HTML.

volver arriba
×

Sign up to keep in touch!

Be the first to hear about special offers and exclusive deals from TechNews and our partners.

Check out our Privacy Policy & Terms of use
You can unsubscribe from email list at any time